HABITACIÓN
En el año 1909, cuando la Sociedad Carbonera Española comenzó a explorar estas minas, solamente existían siete construcciones destinadas a obreros, con cincuenta viviendas. El personal obrero tenía que residir en los pueblos del contorno, distante el que menos unos dos kilómetros y medio y, a más de tener en malas condiciones, durante las épocas de grandes nevadas quedaba incomunicado en absoluto, y cuántas fatigas y peligros no pasaron algunos, arriesgándose entre aquellos ventisqueros, para no verse privados de un jornal que necesitaban desde el primer momento, se dio cuenta de ello la Sociedad, y aún cuando la explotación estaba en un período de preparación, encargó a los técnicos el estudio de viviendas, en punto más cercano a los centros de trabajo, y previo varios estudios, que tendieron a dotar a estas construcciones de todos los adelantos en materia de higiene, se acordó levantar una barriada de Cuarteles, o casas para obreros, y hoy vemos, que lo que antes era un campo medio inculto, en un corto espacio de tiempo se ha convertido en ciudad obrera, con sus calles perfectamente alineadas.

Vista de la Colonia y de la sierra de Brañosera
En un período de diez años ha construido la Sociedad quince edificios destinados a viviendas de obreros, tres a vivienda de empleados y nueve a construcciones de carácter social; como son: Economatos, Vaquería, Capilla, Cine, Sanatorio, Farmacia, etc.
Además se hicieron grandes reformas en muchas construcciones antiguas para ponerlas en iguales condiciones que las nuevas.
Los materiales empleados fueron los corrientes: piedra, ladrillo, hierro, madera, etc.; para las cubiertas se empleó la teja ordinaria, y en algunas construcciones pizarras de Uralita; en las viviendas de dos pisos se aislaron éstos entre sí con bovedillas, con lo cual se han evitado muchas cuestiones entre vecinos. |