La comida, a lo largo del año, sufría pocas variaciones, salvo los días de fiesta, en los que se añadía algo especial.
Se podría elaborar el siguiente menú para un día normal:
En ayunas tomaban "la parva": orujo solo o con pan.
Desayuno:
patatas cocidas o sopas de ajo,
un torrezno
vino y pan.
Comida:
cocido, compuesto por: titos o arvejas, carne de cerdo, tocino. A veces la carne de cerdo era sustituida por chorizo y tocino.
vino y pan.
Cena:
patatas cocidas,
huevos
un torrezno
pan y vino.
Los postres típicos de carnaval eran las torrijas y hojuelas. Las torrijas se preparan con rebanadas de pan empapado en leche y bañado en huevo batido, luego, las freían con aceite de manteca o vaca. Una vez fritas se las espolvorea con canela y azúcar.
La base de la alimentación pastoral era la leche, el pan y el queso. Una comida relacionada con estos ingredientes era la "sopa cana" llamada también "migas canas". Se preparaba de la siguiente manera: primeramente migaban el pan y lo rociaban con agua. Después en una sartén lo tostaban con grasa y finalmente lo empapaban con leche, con ello las migas estaban listas para comerlas.
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