Por lo que siempre me han contado y por los trofeos que quedaron en el pueblo, fue un gran portero. En los años 50 una vecina del pueblo con familia en Barcelona fue allí de visita y la llevaron a ver jugar al Barcelona cuyo portero era Ramallets internacional y todo. La buena mujer se desagañitaba gritando "¡POLO ES MEJOR PORTERO!.